La Fundación Munay prepara su séptimo viaje hacia las comunidades wichí ubicadas a unos 600 kilómetros de Tucumán y, mientras organiza la nueva misión, reúne donaciones y voluntarios en la plaza Urquiza para llevar asistencia a las familias que atraviesan profundas necesidades.
Roxana Vargas, presidenta de la Fundación Munay, explicó a LA GACETA que el viaje está previsto para el 28 de agosto y que el objetivo es brindar asistencia socio-sanitaria en cuatro comunidades. “La tarea incluye la participación de médicos, peluqueros y otros voluntarios, además de actividades destinadas a los niños y la entrega de mercadería, ropa y distintos elementos de primera necesidad”, señaló.
Uno de los principales pedidos en esta oportunidad es de alimentos. La organización necesita reunir harina, arroz, fideos, puré de tomate, aceite y sal, entre otros productos. “La necesidad es mucha. Si bien no es algo que les va a durar todo el año, es una ayuda muy importante para ellos”, dijo la referente.
Cuatro comunidades y más de un centenar de familias
La misión alcanzará a unas 111 o 112 familias, aunque se trata de grupos familiares numerosos, de entre 11 y 12 integrantes en promedio. Por eso, la cantidad de personas que recibirán asistencia es considerablemente mayor.
A las dificultades económicas se suma la falta de acceso a servicios básicos. Vargas contó que no todas las comunidades tienen agua potable y que en dos de ellas deben recurrir a camiones cisterna.
“Ellos no pueden higienizarse, no pueden tener las condiciones básicas para una persona. No las poseen”, describió. Por ese motivo, la fundación también procura conseguir y trasladar agua durante el viaje.
El pedido urgente de médicos y enfermeros
Además de alimentos y otros elementos, la Fundación Munay busca sumar profesionales de la salud que puedan brindar atención durante la visita. En especial, Vargas hizo hincapié en la necesidad de médicos, enfermeros y dermatólogos.
Según explicó, en las comunidades se observan numerosos problemas relacionados con la piel, vinculados a las condiciones de vida, la falta de agua, la exposición a la tierra y las dificultades para mantener una higiene adecuada.
“Hay muchas enfermedades de la piel, muchísima resequedad, mucha tierra. Ellos están mucho tiempo descalzos y hay poca higiene”, relató.
También se necesitan peluqueros que quieran participar de la jornada solidaria. La intención es que puedan brindar sus servicios durante la estadía y acompañar las distintas actividades que la organización desarrolla en las comunidades.
Un trabajo que comenzó en 2019
Vargas explicó que el trabajo solidario con estas comunidades comenzó en 2019 y que, con el paso de los años, la experiencia se transformó en un compromiso que buscan sostener cada año.
“Es un trabajo que te cambia la mirada, te cambia muchas cosas y te dan ganas de volver todos los años”, expresó.
Para esta nueva misión, la Fundación Munay trabaja junto con otras organizaciones, que también participan de la convocatoria. La colecta se extenderá hasta el 27 de agosto, fecha en la que esperan completar el camión con las donaciones que serán trasladadas hacia las comunidades.
Cómo colaborar
Quienes quieran realizar donaciones pueden acercarlas al domicilio de Roxana Vargas, en Emilio Castelar 455, o comunicarse previamente para coordinar el retiro de los elementos.
También se puede contactar a la Fundación Munay a través de sus redes sociales y a las organizaciones que acompañan la iniciativa.
El pedido no se limita a las donaciones. La convocatoria también está dirigida a médicos, especialmente dermatólogos, enfermeros, peluqueros y otros voluntarios que quieran aportar su tiempo y conocimientos durante la misión.